"Puesto que nuestro objetivo es comenzar la excavación del relleno de esta cueva en la campaña de 2017, decidimos tomar varias muestras que permitieran estimar la edad aproximada de los sedimentos de los niveles superiores", señalan.
Durante la tarde del día 21 de julio el Josep Vallverdú observó la presencia de un resto óseo en dichos sedimentos. Concretamente, las coordenadas de este hallazgo son X=457261,70, Y=46888976,59, Z=1.016,70. Una vez recuperado el resto, el Dr. Vallverdú sospechó que dicho resto podía pertenecer a un homínido.
Durante la mañana del 22 de julio, varios especialistas han confirmado que se trata de un gran fragmento de parietal humano del lado derecha. A juzgar por el contexto arqueológico y paleontológico asociado, "podemos atribuir este resto humano al Pleistoceno Medio".
Queda pendiente la datación del nivel por métodos geocronológicos, pero los restos de microfauna y la industria asociada sugieren que "estamos en presencia de homínidos similares a los hallados en la Sima de los Huesos de la sierra de Atapuerca". Es decir, este homínido podría pertenecer a una población antecesora de los Neandertales.