Agentes de la Guardia Civil han detectado, en el tramo norte de la N-I, un vehículo articulado cuyo tacógrafo había sido manipulado voluntariamente. Especialistas en Transportes por carretera del Subsector de Tráfico de Burgos revisaban uno de estos transportes de largo recorrido hace unos días, con origen en Barcelona y destino a la provincia de Palencia en uno de los controles rutinarios de inspección.
Durante la intervención, en presencia del conductor de 47 años de edad, se detectó una posible manipulación que afectaba al correcto funcionamiento del tacógrafo con una doble finalidad: por una parte alteraba las lecturas de los tiempos de conducción y descanso y, a la vez, registraba menor distancia de la recorrida.
Una inspección posterior, en la que se examinó toda la instalación eléctrica y el propio tacógrafo, verificó que existía una modificación electrónica en el interior, cuyo funcionamiento podía ser accionado a voluntad por el conductor, anulando el sistema de frenado ABS del vehículo.
Estas modificaciones afectaban por tanto a los frenos y lo hacían aún más peligroso, ya que estos dispositivos suelen montarse en cabezas tractoras que arrastran semirremolques, alcanzando las 40 toneladas de masa máxima autorizada, al mando de conductores que no respetan los descansos obligatorios, acumulando horas y horas de trabajo al volante.
Mientras que el conductor se enfrenta a una sanción cercana a los 500 euros y la pérdida de 6 puntos de su Permiso de Conducción, en el caso del empresario la cuantía asciende hasta los 9.000 euros.