La Policía Nacional ha detenido a una mujer N.A.D.S de 41 años de edad, y con domicilio en Burgos, por un presunto delito de hurto.
La investigación se inició como consecuencia de la denuncia interpuesta por una persona que denunció que la habían hurtado en el domicilio, desconociendo la forma de acceso a la vivienda ya que no presentaba síntomas de fuerza en los accesos a la misma, sospechando de una mujer que realizaba labores del hogar en su domicilio y que tenía llaves del mismo.
Los agentes como primera medida realizaron un control exhaustivo de los establecimientos de compra-venta de joyas de Burgos, figurando a la sospechosa, 13 registros en los que había realizado ventas de joyas. De igual manera se averiguó los domicilios en los que la mujer había estado prestando sus servicios como trabajadora, llegando a saber que alguno de los propietarios habían sido también víctimas de hurtos de joyas, reconociendo algunas de las joyas como propias, cuando les fueron mostradas las fichas de los establecimientos.
Como consecuencia de la investigación, uno de los establecimientos de compra-venta de oro inspeccionado resultó propuesto para una sanción grave, (con una cuantía económica de hasta 15.000 euros) administrativamente en virtud a la Ley 17/1985 de 1 de julio, ya que la policía tenía conocimiento que dos joyas habían sido vendidas y no figuraban anotadas en el Libro de Registro con su correspondiente asiento.
La policía procedió a la detención de la mujer como presunta autor de un delito continuado de hurto, debiendo dar cuenta de los ante la autoridad judicial. Hasta el momento se desconoce la valoración de las joyas sustraídas.