Sin embargo, pese a la sospecha, no se había podido probar su participación en los hechos. Al parecer, acostumbraba a visitar los domicilios de sus amigas, algunas menores de edad, y una vez dentro, aprovechaba para sustraer dinero y joyas que encontraba en las habitaciones, mientras esperaba que las compañeras se arreglaran o cambiaran de ropa. Con esta forma de actuar se ha apropiado de numerosas joyas y dinero en efectivo, al tiempo que sembraba de dudas la convivencia entre los miembros de estas familias, que no encontraban una explicación a lo sucedido.
Tras la investigación policial se ha podido comprobar que ha participado en al menos cinco hurtos de esta naturaleza. Ha realizado, desde 2013 hasta la fecha,más de doce ventas en otros tantos establecimientos de compraventa de oro de nuestra ciudad; de ahí que no hayan podido recuperarse más que algunas de las joyas, las vendidas recientemente.Incluso llegó a sustraer joyas y dinero en la vivienda de los padres de su novio.
Cuando fue descubierta por él, se las devolvió. Se le han imputado cinco delitos de hurto en otros tantos domicilios. En uno de ellos, sustrajo la hucha de su amiga, con 1.300 euros, y otros 2.700 euros, en el mismo domicilio, de la habitación de sus padres, además de joyas, en dos ocasiones.