El vigilante de seguridad llamó al teléfono 091 tras retener a las dos mujeres que habían sustraído gran cantidad de ropa. Las empleadas habían visto cómo estas mujeres, tras dar varias vueltas por la tienda, accedieron a la zona de probadores para a continuación salir de la tienda de manera apresurada sin abonar ropa alguna.
La encargada recogió de uno de los probadores un bolso en cuyo interior había varias etiquetas de ropa y alarmas dañadas de los efectos sustraídos.
Las mujeres fueron localizadas en el exterior del recinto comercial por los servicios de seguridad cuando iba a recogerlas un vehículo en el cual habían introducido ya parte de lo hurtado. El valor de la ropa sustraída asciende a 509,88 euros.