Cuando los policías intentaron interceptarlo se dio a la huida, poniendo en riesgo la seguridad de otros vehículos, en algún caso por
direcciones prohibidas. Tras ser interceptado, en el registro se encontraron escondidos en el maletero tres botellines de plástico rellenos de bolas de hachís, conocidas como "bellotas", con un peso 2.745 gramos. También se intervinieron dos teléfonos móviles que el sujeto llevaba escondidos y el coche. Al detenido, que no tiene permiso de conducir, se le imputa también un presunto delito contra la seguridad del tráfico y otro por infracción a la ley de extranjería, al tener decretada una orden de expulsión.