El SEPRONA de la Guardia Civil fruto de la investigación llevada a cabo desde el pasado 15 de octubre, fecha en la que se originó un incendio que calcinó 27 hectáreas de monte en zona protegida, ha identificado e investigado al presunto autor al que se le imputa un delito de incendio forestal por negligencia grave.
El SEPRONA de la Guardia Civil fruto de la investigación llevada a cabo desde el pasado 15 de octubre, fecha en la que se originó un incendio que calcinó 27 hectáreas de monte en zona protegida, ha identificado e investigado al presunto autor, L.D.C. de 75 años de edad, al que se le imputa un delito de incendio forestal por negligencia grave.
A las 17:00 de aquel día se tuvo constancia de un incendio que finalmente arrasó una superficie de 32 hectáreas, de las cuales 27 correspondían a masa forestal, y que fue totalmente controlado y apagado tras más de 24 horas de labores de extinción.
El SEPRONA junto con Fuerzas del Puesto de Villadiego iniciaba entonces una investigación, valorando las manifestaciones de testigos; ya entonces se detectaban numerosas incongruencias en las declaraciones de uno de los vecinos, quien presentaba un inusual estado de nerviosismo, lo que levantó las sospechas de los investigadores.
Unas de las conclusiones a las que se ha llegado es la localización del punto exacto donde se inició el incendio, afirmándose que tuvo su origen junto a unas giganteas (Helianthus annuus o girasol de pipa) cuyos restos fueron depositados en la orilla de un camino como residuo agrícola.
Las pesquisas practicadas han permitido conocer que las "palmas" procedían de una vivienda anexa, propiedad del sospechoso y a la postre investigado, tras ser cortadas y desechadas por su dueño.
El resultado final determina que el incendio fue provocado por una quema incontrolada de residuos agrícolas que se extendió, perdiendo el control sobre el mismo, por la acumulación y posición del material combustible, la orografía, la dirección del viento y las temperaturas atípicas de la época.