Según consta en la denuncia del propietario del local y en las declaraciones de varios testigos, dicho individuo se encontraba molestando a los clientes de la terraza, motivo por el que el titular del establecimiento le instó a abandonar el lugar para dejar de molestar a los clientes.
Lejos de aceptar la invitación, y marcharse, entró en el interior del local, solicitando la hoja de reclamaciones, a lo que el titular del establecimiento se negó ya que no disponía de la condición de cliente, al no haber solicitado consumición alguna, lo que originó un forcejeo sin más consecuencias entre ambos y el abandono del lugar por parte del alborotador.
No obstante, lejos de deponer su actitud, regresó al lugar, vociferando y amenazando de nuevo tanto a los clientes como al propietario, entrando nuevamente en el bar mostrando un cuchillo de grandes dimensiones. El individuo se dirigió al propietario diciéndole "tú tranquilo que te espero fuera", tras lo cual salió del local. Ante esta situación el propietario llamo al 091 por el temor a que esta persona pudiera agredirle de manera grave.
Al llegar los agentes pudieron observar en los alrededores a un varón de 35 años que, en efecto, portaba un cuchillo de unos 15 centímetros de hoja y 28 centímetros de largo, por lo que tras conminarle a que depusiera su actitud fue detenido por amenazas graves y puesto a disposición judicial.