Después, ya en la calle, le había rociado con un spray de defensa y había abandonado el lugar. Minutos después, cuando los jóvenes caminaban por la calle Vitoria fueron increpados por el agresor, que esgrimía una pistola en una mano y una navaja en la otra.
Las características físicas y de vestimenta del individuo facilitadas a la Policía permitieron que otra patrulla pudiera localizarle en las proximidades. En el registro le intervinieron una pistola eléctrica con dos cargadores, uno sin detonar, una navaja y un spray de defensa. Al parecer, víctima y asaltante se conocían con anterioridad, aunque no ha trascendido el motivo de la agresión