Ante la imposibilidad de poder avisar a la Policía Nacional con su teléfono móvil, una mujer tuvo que recurrir a una cabina pública para solicitar la ayuda de los agentes.
Al parecer, la ex pareja sentimental había llegado al domicilio familiar y mantuvo una discusión con la mujer, llegando a zarandearla por los brazos, propinándola varias patadas en el cuerpo. El agresor cuando se percató de que la víctima iba a llamar a la Policía, le arrebató el móvil y huyó del domicilio para evitar ser detenido.
La mujer rápidamente salió a la calle y en la primera cabina telefónica que encontró, requirió los servicios policiales, quienes lograron la localización y detención del presunto agresor como autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar, pasando a disposición judicial.