De inmediato acudieron al lugar dos dotaciones uniformadas, abriéndoles la puerta de la vivienda la propia víctima, quien, mostrando un elevado estado de agitación, pidió a los agentes que "se llevaran al agresor porque si no la iba a matar".
Con más calma, la mujer relató cómo instantes antes y estando ambos en el salón comenzaron a discutir y el hombre la agarró del cuello y la zarandeó violentamente, tirándola al suelo. Acto seguido, se había acercó a la cocina, regresando con dos cuchillos y amenazando con matarla. Ante dicho relato, se procedió de inmediato a la detención del presunto agresor.
La actuación policial no quedó ahí, pues en el preceptivo registro superficial del detenido, los agentes localizaron en diferentes bolsillos de su sudadera y del pantalón cantidades importantes de sustancias prohibidas. En concreto 153,6 gramos de cocaína y 28,5 gramos de "cristal" (metanfetamina), además de 290 euros en efectivo, motivo por el que se le imputa también un delito contra la salud pública.
Durante la tramitación del atestado, la víctima fue citada en dependencias de la Policía Nacional para plasmar lo ocurrido documentalmente, negándose sin embargo a rubricar la denuncia sobre los hechos.
A este individuo le constan varios antecedentes policiales previos. En particular, destacan episodios de violencia sobre otras mujeres con las que mantuvo relación en el pasado.
Tras su puesta a Disposición Judicial, la Autoridad ha decretado su ingreso en prisión.