Una vez en el domicilio, los agentes observaron cómo la vivienda se encontraba en pésimas condiciones de salubridad e higiene tanto para las personas como para los animales que se localizaron en su interior. En el lugar residía un hombre que compartía espacio con cuatro perros adultos, dos cachorros y un gato.
Cuando los policías ordenaron al morador de la vivienda que desalojase la misma en compañía de los animales, éste comenzó a tratar a los canes de una manera violenta, constatándose además que todos ellos se encontraban desnutridos y en un estado lamentable de salud.
Ante esta situación, y viendo el desorden y la acumulación de enseres, los agentes procedieron a comprobar que en el interior del mismo no se encontrase algún animal más, localizando dentro de una caja de herramientas a dos cachorros de perro sin vida.
Por todo lo anterior, se procedió a la detención del propietario de los animales por un presunto delito de maltrato animal doméstico, quedando los perros bajo la tutela de la perrera municipal y el gato de la protectora 'Miranda Animal Protección Animal'.