En el primero de los casos se trató de una agresión entre dos miembros de grupos de música participantes en un festival musical, resultando uno de ellos con lesiones que necesitaron de asistencia facultativa con varios puntos de sutura en la cabeza.
En el segundo de los casos, y con ocasión del dispositivo especial de seguridad desplegado en las sedes del festival, se detectó a un individuo a quien se le intervinieron gran cantidad de dosis de marihuana y cocaína que se presuponen dispuestas para la venta a los asistentes, así como utillaje usado para la confección de las bolsas de distribución al por menor de la droga.