La Policía acudió a un domicilio del casco histórico porque un vecino tenía problemas con una persona a la que le había dado una limosna tras haber llamado al timbre de su vivienda, tras lo que observó cómo intentaba forzar la puerta que daba acceso a la parcela trasera de su casa.
Cuando los agentes llegaron al domicilio se encontraron al sujeto en el patio del vecino. En el momento de su detención, el hombre insultó a una de las agentes, amenazándola e intentando herirla con una navaja. La agente pudo esquivar el ataque, aunque recibió un corte en el jersey.
Este individuo tenía pendiente una orden de búsqueda y detención por un Juzgado de Barcelona por acoso a la libertad de las personas.