Desde hace unas semanas, los responsables de una ONG de ayuda al necesitado venían denunciando los continuos robos que se venían produciendo en todos sus contenedores de ropa usada distribuidos por las calles de Miranda, a los que accedían tras romper la cerradura. Gracias a la colaboración ciudadana se pudo localizar a los presuntos autores de esta cadena de robos en el momento en que se encontraban desvalijando uno de los contenedores.
Dado el gran volumen de ropa sustraída, todo apunta a que se destinaba a su posterior comercialización de segunda mano, generando importantes beneficios económicos.