A pesar de las alertas sobre una nueva ralentización de la economía, España sigue en la senda del crecimiento económico y generación de empleo que inició de nuevo en 2014, tras cinco años sin crecimiento del PIB o siendo este negativo y cuando situó la tasa del paro por debajo del 25% (en un 23,7%). Sin embargo, según los últimos datos publicados de la Encuesta de Población Activa (EPA), España cerró 2018 con una tasa del 14,45 % de desempleo. A pesar de ser la cifra más baja desde 2008, este todavía elevado porcentaje coloca a España como uno de los países con mayor tasa de desempleo de la Unión Europa.
Con esto como base, no es sorprendente que el 45 % de los españoles piense que no conseguirá llegar más lejos en su carrera profesional que sus padres y que solo la mitad crea que tiene más oportunidades de avanzar profesionalmente que en generaciones anteriores, según revela la II edición del estudio Carencias de Capacidades, elaborado por Udemy -la plataforma global de formación para aprender y enseñar en línea más grande del mundo- entre más de 1.000 trabajadores españoles.
Esta incertidumbre sobre el futuro profesional de los trabajadores podría estar motivada por la creciente brecha de habilidades que existe en España. El 73% de los españoles considera que existe un déficit en capacidades, dato que aumenta en 8 puntos respecto al Estudio de Carencias de Capacidades elaborado el año 2017. Además, 6 de cada 10 encuestados afirma que esta carencia de capacidades le afecta directamente.
En cuanto a las capacidades que más importan en el mundo laboral, los trabajadores españoles han indicado que las habilidades de liderazgo y gestión (trabajo en equipo, resolución de conflictos, dirección de un equipo, etc.) serían las más que más valorarían los jefes o empleadores, seguidas de las habilidades técnicas/digitales (programación, analítica de datos, diseño web, marketing o SEO). Este tipo de habilidades son también las más difíciles de aprender y las que más necesitan desarrollar para crecer en su sector.
Los trabajadores españoles parecen estar también preocupados por una tendencia global: el auge de la automatización y la inteligencia artificial. Según 'Carencias de Capacidades´, el 40 % de españoles cree que sus trabajos podrán ser reemplazados por ambas tecnologías en los próximos 5 años. Si a esto le unimos que el 73 % piensa que sus capacidades necesarias para realizar su trabajo cambiarán en cinco años, que más de la mitad afirma que su ubicación geográfica limita sus oportunidades laborales y que el 62% cree que la situación política actual tendrá un impacto negativo en su sector, no es de extrañar que los trabajadores españoles busquen por su cuenta soluciones a esta situación.