La Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE) ha presentado el Índice de Confianza Empresarial de Burgos correspondiente al primer semestre de 2023, el cual han calificado como positivo.
Un 60% de las empresas han mejorado su facturación con respecto al mismo semestre del año anterior, lo que supone una mejora del 50%, según ha comentado el tesorero de FAE, Ignacio San Millán, es por eso por lo que se reduce al 10% aproximadamente el porcentaje de empresas a las que las ha ido peor este año, la cifra más baja en los últimos 10 años.
En cuanto a los datos correspondientes a empleo, San Millán, ha explicado que durante estos seis primeros meses del año, casi la mitad de las empresas burgalesas han aumentado su plantilla, y el resto la ha mantenido, lo que supone una mejora de las cifras desde el año 2014, exceptuando finales de 2016 y principios de 2017 que coincidió con el periodo de recuperación tras la crisis del año 2010.
Sobre las previsiones de cara a la segunda parte del año, "son optimistas" ya que un 25% de las empresas declara que seguirá contratando más personal tras el verano.
Sin embargo, donde más problemas han tenido las empresas ha sido a la hora de contratar personal. Según el Índice de Confianza Empresarial, el 85% de las empresas burgalesas han señalado que han tenido dificultades para realizar sus contrataciones laborales, siendo la principal causa la falta de interés y actitud del candidato frente al trabajo, seguidas de la falta de formación y la falta de entendimiento y materia retributiva.
Ante la pregunta acerca de la contratación de personal extranjero, el 80% de las empresas de Burgos no se plantean buscar a su personal fuera de las fronteras españolas, sin embargo, aquellas empresas que contestaron afirmativamente han señalado que los puestos que más necesitan cubrir son los relacionados con instalaciones, mantenimiento o mecánicos.
Para la segunda parte del año, Emiliana Molero, secretaria general de FAE, ha explicado que, a nivel nacional, les preocupa la incertidumbre en cuanto a la constitución de un nuevo Gobierno estable en España, así como el elevado déficit público, el aumento de los tipos de interés y el posible repunte de la inflación después del verano.
"Habrá que estar alerta al comportamiento de nuestras exportaciones en la última parte del año", ha sentenciado.