El 70% de los alcaldes de Burgos, Ávila o La Rioja han declarado no tener salario. Esto es una parte de los 2.552 que aseguran no percibir salario, si bien su distribución es muy desigual, puesto que en Baleares o en Navarra no hay ningún regidor que declare encontrarse en esa situación, en Salamanca asciende al 80%.
Otras provincias afectadas en gran medida por la despoblación presentan porcentajes también muy elevados. Es el caso de Teruel (64%), Segovia (132%) o Huesca (58%).Burgos se encuentra en quinta posición de este ránking.
Es probable que estos datos sean aún mayores, pues más de 1.000 alcaldes no han aportado datos a Hacienda. De ellos, cerca de 800 tienen menos de 1.000 habitantes. No obstante, si se trasladan al mapa peninsular muestran una clara correlación con las zonas especialmente afectadas por la despoblación.
Los casos más extremosAlgunos de los casos más extremos se producen en municipios como Arandilla del Arroyo (Cuenca), que ha perdido tres cuartas partes de su población desde 1998. En este municipio no ha nacido ningún niño en los últimos 30 años.
También el de Cigudosa, en Soria, o Paredes de Sigüenza (Guadalajara). Ambos municipios tienen apenas 20 habitantes censados, un 70% menos que hace dos décadas, según el INE.
Más de 400 municipios cuyo alcalde no cobra han ganado población desde 1998Existen, sin embargo, 449 casos que muestran que un municipio puede crecer pese a que su alcalde no tenga sueldo.Uno de los casos más extremos es el de Cerveruela, en Aragón. Su alcalde asegura no percibir retribución por su cargo. Sin embargo, su población ha crecido un 500% al pasar de 6 habitantes en 1998 a 38 censados en la actualidad.
Las razones, según publicó El Heraldo de Aragón en 2016, hay que buscarlas en la apertura de una granja escuela y de una granja de caracoles; es decir, dos iniciativas privadas que fueron creando un efecto arrastre que llevó al pueblo a nuevos residentes.
Otro caso distinto se produce, por ejemplo, en Aldeatejada, Salamanca. Su regidor asegura no recibir salario alguno. Sin embargo, su población se ha multiplicado casi por 4 en estas dos décadas.
Este artículo de La Gaceta de Salamanca explica que "el pueblo cuenta con guardería municipal con unas instalaciones modernas y adaptadas a las necesidades de los más pequeños, un gran pabellón deportivo, un frontón multiusos cubierto, un complejo deportivo y de ocio que incluye las piscinas municipales". Es importante tener en cuenta, no obstante, que este pueblo se encuentra a tan solo 6 kilómetros de la capital.
Es obvio que es más probable que sean los pueblos pequeños aquéllos en los que el alcalde no percibe salario. Y, a su vez, que también sean los más afectados por la despoblación. Sin embargo, las conclusiones de este cruce de los sueldos con la evolución demográfica abre un interesante debate.
Cabe preguntarse si tener un alcalde que tiene que compaginar su responsabilidad con su puesto de trabajo puede repercutir negativamente en la puesta en marcha de medidas que ayuden a reducir la pérdida de residentes.
Es probable que la dedicación de muchos de estos alcaldes sea mayor que la de otros que sí perciben salario. Sin embargo, sería bueno analizar si en aquellos casos en los que la amenaza de despoblación es extrema habría que plantear la posibilidad de contar con un responsable público dedicado por entero a la recuperación del pueblo, con su correspondiente salario.