El regidor burgalés ha calificado este dato como muy positivo, ya que de esta forma el Ayuntamiento de Burgos es uno de los más saneados de España. El alcalde ha destacado que en los últimos años se ha logrado rebajar la deuda municipal a casi la mitad, pasando de 160 millones de euros en el año 2011 a 74 en el ejercicio del 2016.
Los 23 millones de euros de deuda que se han amortizado durante este año, corresponden a la amortización previa del presupuesto del 2016, 15,5 millones, a los que hay que sumarle los 8 millones de euros amortizados correspondientes a las inversiones sostenibles.
En este sentido, el alcalde ha remarcado que este año en inversiones sostenibles se ha amortizado casi el doble que en la anualidad anterior, 9 millones de euros, de los cuales se han ejecutado casi 8, unos datos que, según Lacalle otorgan equilibro y estabilidad a las finanzas municipales.
A tenor de estos números, el regidor local se ha mostrado convencido de que el próximo año sí habrá nuevas inversiones sostenibles con cargo al superávit de este ejercicio, aunque ha recalcado que la cuantía no se conocerá hasta el mes de febrero cuando se realice la liquidación financiera municipal.
En cuanto a la carga financiera del Ayuntamiento, ésta se sitúa en la actualidad en torno al 50% y la deuda comercial oscila entre los 2 o 3 millones de euros, según ha detallado el concejal de Hacienda, Salvador de Foronda.