A día de hoy, la plantilla cuenta con 112 plazas, con 95 efectivos reales, lo que supone cerca de un 85 por ciento de ocupación, pero con la jubilación de cuatro personas en 2018 y la cercanía de otros 7, que cumplen 59 años, se ha decidido apostar por una nueva convocatoria de empleo.
Así lo ha anunciado Gema Conde, durante la presentación de las inversiones del Parque Municipal de Bomberos durante este 2017, que asciende a 415.271 euros, sin contar con los 350.000 euros destinados al nuevo camión autobomba, del que según ha explicado el jefe de los Bomberos de Burgos, Julio Estébanez, se encuentra a punto de ser adjudicado, ya que ya maneja cuatro ofertas de distintas empresas interesadas.
Si se llega a adjudicar dentro de este ejercicio de 2017, que todo hace pensar que sí, el presupuesto de formación e inversión se habría ejecutado en un 98,8 por ciento, con la compra y mantenimiento de maquinaria, utillaje, vestuario, mobiliario, adquisición de materiales y otros gastos, además de una partida de 12.000 euros para la formación.
Entre las novedades que ha adquirido el Parque de Bomberos, destaca la compra de un traje más efectivo en caso de actuación contra un nido de avispa asiática, según ha recordado el propio Julio Estébanez, con un telaje más grueso que evitará psoibles picaduras, aunque de momento solo tienen uno ya que la empresa que los produce solo tenía uno en stock cuando lo adquirieron.
Además, como 'regalo de Reyes', ha pedido invertir para el próximo año parte del presupuesto en la compra de un nuevo camión taller, valorado en casi medio millón de euros, ya que el que actualmente emplean tiene más de 35 años y es el vehículo más antiguo que opera en el Parque.
Julio Estébanez ha aprovechado además para lanzar y repetir el mensaje de precaución, sobre todo en estas fechas del año, sobre las estufas y las medidas de seguridad que hay que tomar con las mismas. El jefe de los Bomberos de Burgos ha insistido en que se revise de manera habitual los sistemas de calefacción con los que se cuenta, siempre a cargo de un técnico y que no se taponen las rejillas de ventilación para evitar sustos.