Estas actuaciones se han conocido en las últimas horas a través de publicaciones en medios de comunicación, lo que ha generado preocupación en el Consistorio al tratarse de una actuación medioambiental en un espacio tan emblemático.
Desde el Área de Medio Ambiente se considera que más allá de la necesidad de la corta de estos árboles, aspecto que desde la Administración se entiende claramente discutible, la época en la que se está desarrollando la tala es muy desafortunada. "El respeto al periodo de reproducción de la fauna existente debiera haber retrasado la intervención hasta al menos el final del verano", indican desde esta Concejalía tras apuntar que estas tareas debieran haberse afrontado a partir de octubre para minimizar los efectos en el ecosistema.
Ante estos hechos, el equipo de Gobierno remitirá en las próximas horas un escrito a Patrimonio Nacional para conocer a fondo las actuaciones que se han realizado en un parque tan querido por los burgaleses.