El CB Miraflores se hace con la victoria en casa, demuestra un nivel muy serio ante su público y se coloca tercero en la tabla. Se engancha así al ritmo de los equipos de cabeza y recupera el average con Palma.
El CB Miraflores recupera las sensaciones ante su públicoy se lleva una victoria cómoda ante un rival que prometía más batalla. El marcador, 77-67 da una idea del dominio de los de Epi, que incluso pudieron llevarse una renta más holgada. El equipo burgalés recupera, además, el average con Palma, una ventaja que se disputó en el último minuto como si fuese el partido.
El equipo de Diego Epifanio demostró garra al inicio del partido, aunque sigue teniendo bajones en el juego que permitieron a Palma soñar con una remontada que nunca estuvo a su alcance. Los de Burgos cada vez están más cómodos sobre la pista y ya son terceros en la tabla.
El partido comenzó de una forma inmejorable para loslocales, con un parcial de 7-0 (todos los puntos de Anton Maresch) y se marcaba una distancia que no haría sino aumentar a lo largo de los minutos. El primer cuarto secerraba con 25-11y una sensación de dominio intenso por parte del CB Miraflores, situación que no hizo sino aumentar durante el segundo cuarto, llegando con 42-26 al final de la primera mitad.
Sin embargo, los de Epi aún tienen momentos de 'desconexión' con el juego, y pasaron de tener una ventaja más que cómoda a ver un marcador de 49-42. Sin embargo, uno de los referentes en ataque más claros que tiene el equipo del Miraflores es Anton Maresch, que hizo malabares para dejar una bandeja que rompía el parcial a falta de tres minutos para acabar el tercer cuarto y volvía a poner en la senda a los de Epi.
El último cuarto fue de tensión, con un tira y afloja en el marcador y un jugador llamado Mikel Úriz decidido a imponer su ley sobre la cancha. Impresionante partido el del base, que no dejaba de insuflar esperanzas en su equipo.
A falta de algo más de dos minutos y medio, la nota curiosa del partido: el marcador se volvía loco y comenzaa a parpadear mientras sonaba la sirena sin control. Hubo que detener el partido, aunque la victoria parecía segura para los burgaleses. Sin embargo, quedaba por disputarse el average entre ambos equipos. El límite se quedaba en 7 puntos y el último minuto fue un toma y daca de tiempos muertos, faltas y cálculos, aunque ese pequeño 'extra' también cayó en manos burgalesas, que cerraron el partido con 10 puntos de ventaja.