Primera victoria lograda por el CB Miraflores ante su público, en un partido malo, con poco acierto por parte de los dos conjuntos, pero que los locales ganaron por oficio.
El marcador se cerraba con 67-43, pero los catalanes bien pudieron quedarse por debajo de los 40 puntos si la escuadra burgalesa hubiera apretado en defensa en el último cuarto, cuando todo estaba ya decidido.
Costó romper el marcador, ya que si bien Lleida era incapaz de anotar (tardó 5 minutos en meter sus primeros tantos), tampoco la escuadra local encontraba ritmo en anotación, por lo que el primer cuarto se cerró bastante igualado, con 12 a 9. El marcador da una idea de cómo fue este primer cuarto. El MVP del partido, Matija Poscic, fue el único que estuvo acertado en este primer periodo.
Los de Joaquín Prado trataron de metere en el partido, y a punto estuvieron de lograrlo en el segundo cuarto... si no fuera porque acabaron perdiendo ¡16 balones! cuando la bocina marcó el descanso. 28-15 a favor de Burgos que, sin encontrarse cómodo en ningún momento, demostró que tiene oficio para llevarse estos partidos.
Poco más dejó que contar el partido, aunque para contar fueron los 25 balones que se escaparon de las manos de los catalanes. Hasta 25 posesiones regalaron y tan sólo habían anotado 28 puntos al acabar el tercer cuarto. Sin nada que decidir, el Miraflores buscó trabajar jugadas y mejorar el tiro (0/12 en T3 al descanso) y acabó llevándose un partido soso pero de oficio. Primera victoria ante el público de Burgos y un paso adelante en un equipo que está cumpliendo las espectativas. Próxima parada: el gran rival. Palencia.