El CB Miraflores pierde el segundo partido de semifinales, el factor cancha y la ventaja ante Huesca. La eliminatoria queda empatada 1-1 y los de Diego Epifanio tendrán que llevarse al menos un partido del Pabellón de los Deportes de Huesca para seguir vivos en la carrera hacia la final.
Fue un mal partido para los locales, desde el primer minuto. Al escaso acierto del equipo azulón se le sumó una extraordinaria puntería de Huesca desde la línea de triples y un arbitraje que 'cargó' de faltas a los locales y les impidió tener continuidad en el juego.
Desde el principio se vio que el Miraflores salía con nervios a la pista, con algunos fallos producto de los nervios, volviendo a mostrar problemas en el rebote ofensivo, aunque tirando de intensidad para paliar ese mal arranque y manteniendo la distancia en el primer cuarto. Fue a falta de un minuto cuando Huesca anotó dos triples y el marcador sealejaba ligeramente, con 15-20.
No obstante, el que marcó el partido fue el segundo cuarto. La mala gestión de las ayudas en defensa, sobre todo en los bloqueos, dejaba abiertos a los tiradores del Peñas Huesca, que no dudaron y aprovecharon las ocasiones de tiro. Los nervios y el criterio arbitral pasaban factura a los locales, que veían cada vez más distancia en el marcador y terminaban el cuarto con 6 jugadores con dos faltas personales. El equipo de Diego Epifanio no conseguía salir de ese mar de faltas, aunque realmente el Peñas tampoco consiguió cerrar el partido. El electrónico reflejaba 33-39 al final de la primera mitad y, a pesar de todo, el Miraflores seguía muy vivo y dispuesto a lograr la remontada.
Tras la reanudación, la mentalidad del Miraflroes era otra. Apretando bien en defensa, pocoa poco se fueron acercando hasta ponerse a una única canasta en apenas dos minutos de juego. Sin embargo, la racha duró poco. Entre Bordignon y Huskic dieron la vuelta a las tornas y Steinarsson se mostraba implacabale desde el triple con dos lanzamientos consecutivos que dejaban el marcador en 37-50. A duras penas, el final del cuarto fue relativamente favorable para los intereses locales con un triple de Edu Martínez y una canasta de Maresch en el último suspiro. 10 abajo (49-58) y un cuarto por delante para arreglar las cosas.
Por un momento, se creyó en la remontada. A pesar de que el cuarto se inauguró con un triple de Jorge Lafuente, un parcialde 9-0 daba esperanzasa los de Diego Epifanio y ponían a El Plantío en pie. Con gritos de "Sí se puede", los fallos de Huesca, que por fin mostraba síntomas de debilidad, esperanzaban a los jugadores locales.
No fue suficiente esa remontada y el Peñas volvía a la carga tras un tiempo muerto pedido por Quim Costa y los fallos desde el triple de Edu Martínez y Justas Sinica, con tiros liberados y bien seleccionados, incluso bien ejecutados, demostraron que, cuando no tienes tu día, poco valen las jugadas o las tácticas. El marcador al final, 66-78.
No fue un mal partido del todo de los locales, sino que la falta de acierto les fue lastrando hasta que vieron alejarse el marcador demasiado, a pesar de una buena reacción. La serie se va a tierras oscenses, donde los burgaleses deberán pelear para que, al menos, la serie vuelva a jugarse en El Plantío.