El CB Miraflores toma ventaja... por los pelos. Un partido que tenía perfectamente controlado, más en el juego que en el marcador, se complicó en el tercer cuarto y tuvo que defender la última posesión con sólo dos puntos de ventaja. Roger Villanova fue el mejor en pista para los locales, manejando bien un partido demasiado loco para los intereses locales.
El encuentro empezó bien para los intereses del Miraflores. Con un Poscic dominador en la pintura, los burgaleses percutían de espaldas contra el aro y consiguiendo una buena ventaja, aunque sobre todo el equipo transmitía una sensación de tranquilidad sobre la cancha que hacía pensar en un partido plácido en El Plantío. Nada que ver con lo que hubo al final.
Roger Villanova dejaba claro que este era su partido. Activo en el robo en líneas de pase, conectó bien con los interiores, mientras Edu Martínez mostraba mucha confianza en el tiro y dejaba la ventaja al final del primer cuarto en 27-18.
En el segundo cuarto el juego interior continuó siendo la mejor baza de los locales, esta vez de la mano de Toncinic, que conectó especialmente bien con los pases de un inspirado Villanova. Sin embargo, el equipo no terminaba de cerrar el partido y dejaba a Huesca con opciones a la remontada, con faltas de concentración y pérdidas tras el saque. La ventaja se mantenía (44-35) pero el dejar con vida a los rivales cuando se puede rematar el partido es una oportuidad que los de Quim Costa no iban a dejar pasar.
Y así fue. Los de Huesca reaccionaron al descanso y salieron a morder. En todos los sentidos: faltas, robos, presión... y Burgos empezó a perder bolas y ventaja. Los locales reaccionaron a tiempo, pero el daño estaba hecho: en apenas 5 minutos, el empate reinaba en el marcador. Aunque Fornas maquilló el resultado con un triple, el 64-60 se antojaba insuficiente para afrontar el último cuarto.
A pesar de que los de Burgos llegaron a ponerse 5 arriba en el último periodo, los oscenses no se dejaron ir en el marcador y a falta de menos de dos minutos para el final, empate a 76. Tocaba sufrir. Javi Vega adelantaba a su equipo jugando de espaldas, pero un fallo de Toncinic daba la bola a Huesca, y a partir de ahí se inició un correcalles de lado a lado en el que Anton Maresch tenía la bola a falta de 25 segundos para el final. Trató de asistir a Toncinic... y la bola se marchó por línea de fondo.
Hasta en tres ocasiones pudo anotar Huesca en la última jugada, aunque finalmente los del Miraflores pudieron celebrar la victoria con rabia. Primer partido de la serie a favor y a recuperar fuerzas para el domingo.