El CB Miraflores se lleva un partido en el que estuvo cómodo en la pista pero dejó que el Clavijo marcara el ritmo. El equipo mira ya hacia el Play Off de ascenso mientras su cancha y los aficionados del Clavijo cantaron juntos "¡Burgos es ACB!".
Partido cómodo para los locales, que sin embargo no consiguieron romper el marcador en ningún momento y sufrieron hasta el final del último periodo. El CB Miraflores puso el juego y el Clavijo el ritmo, aunque los de Epi supieron manejar su ventaja y no sufrir en exceso en ningún tramo del partido.
Los de Burgos se afianzan en la tercera posición a falta de dos jornadas para el final y ya comienzan a mirar al Play Off de ascenso, con gritos de "¡Burgos es ACB!" al terminar el partido, cánticos a los que se unieron los aficionados del Clavijo que se desplazaron hasta El Plantío para animar a su equipo.
No comenzaba mal el partido para ambos equipos, con igualdad en el marcador aunque enseguida Burgos comenzó a anotar de la mano de un sobresaliente Edu Martínez, jugador que ha ido a más en las últimas jornadas. A pesar de que los de Antonio Pérez trataban de llevar el juegoa la zona, donde fueron superiores en los primeros compases, pero ya en el primer cuarto se dejaba ver la superioridad en el juego de los locales.
Con el primer cuarto cerrado en 26-15, parecía que el CB Miraflores podría tener un partido plácido, y más aún con el ritmo que empezó a aplicar en el segundo parcial. Sin embargo, los chicos del Clavijo no estaban dispuestos a entregar el partido tan fácil y subieron una marcha en el ritmo, manteniendo la diferencia en torno a los 10 puntos esperando su momento.
Al descanso, con 46-34, el diferencial de rebotes era asombrosamente favorable a Burgos, con 23 a 11 y Edu Martínez como mejor jugador del partido.
La reanudación dio fuerzas a los de Logroño, empezando a apretar y buscando recortar diferencias. Toncinic cogió entonces las riendas en ataque, pero con el quinteto más físico, los del Clavijo mantenían las distancias y alguna perla de Ruiz de Galarreta les permitía soñar con la remontada. De hecho, llegaron a ponerse a tan sólo 3 puntos, 53-50, momento en el que los jugadores locales y su público reaccionaron para alejarse de nuevo.
Con demasiados problemas en el rebote, Toncinic y Huertas salieron al rescate el primero recuperando kilos y centímetros en la pintura y demostrando que aún quedan pívots clásicos capaces de jugar de espaldas. El segundo, aportando intensidad y un 2+1 que llevaba la tranquilidad a los de Diego Epifanio.
El final, 85-80, deja sensaciones positivas para ambos equipos, especialmente para los de Burgos, cuya afición empieza a recordar tiempos no muy lejanos en los que el Play Off tenía apellido burgalés.