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El cerebro coge el ritmo de la música automáticamente

El cerebro coge el ritmo de la música automáticamente

Actualizado 28/05/2016 10:27
El sentido del ritmo sólo está en nuestro cerebro, el de los humanos, y además es inconsciente. Una investigadora de Países Bajos ha demostrado que para coger el ritmo de una canción no hace falta escuchar con atención ni tener formación musical, aunque ambas cosas ayudan.

El sentido del ritmo es una característica exclusivamente humana. La científica en Cognición Musical Fleur Bouwer ha descubierto con escáneres cerebrales que el sentido del ritmo -también conocido como el compás- es tan fundamental para los seres humanos que reconocemos patrones en la música incluso sin prestar ninguna atención o recibir ningún tipo de formación, según informa el portal, tendencias 21.

Sobre la base de estos hallazgos, Bouwer obtendrá su doctorado en la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos) el miércoles 8 de junio, informa la institución en una nota.

Lo que la mayoría de la gente llama el sentido del ritmo -el mecanismo que nos permite dar palmas o bailar al son de la música- es una habilidad intangible exclusiva de los seres humanos. Por ejemplo, imagine el cilindro de un organillo antes de colocarlo. En él se puede ver exactamente qué tonos se reproducirán y por cuánto tiempo serán audibles.

Sin embargo, la regularidad del ritmo no se puede leer en el cilindro. Este ritmo existe sólo en nuestras cabezas, donde nuestro cerebro reconoce patrones en los sonidos. Esto nos ayuda a predecir la música, lo que nos permite sincronizar nuestras acciones con ella, es decir, bailar, aplaudir, cantar o tocar el violín.

Los seres humanos son la única especie que reconoce estos patrones y los científicos sospechan que un desarrollo evolutivo está en la raíz. La música puede funcionar como lubricante social dentro de una comunidad y el sentido del ritmo nos permite hacer música con otros, o balancearnos de un lado a otro en las gradas de un estadio de fútbol.

Durante cinco años, Fleur Bouwer sondeó las profundidades del sentido humano del ritmo con el fin de trazar los procesos cerebrales fundamentales que se encuentran en sus raíces. Descubrió que tanto el entrenamiento -es decir, las clases de música- como la concentración -es decir, prestar atención a la música- no es necesarios para reconocer el ritmo.

Incluso los cerebros de los oyentes no entrenados pueden reconocer el ritmo de una pieza de música, aunque se esté realizando una tarea completamente diferente.

Parkinson

Sin embargo, la estudiante de doctorado querría evitar un malentendido: el hecho de que casi todo el mundo sea capaz de reconocer el ritmo musical no significa que todo el mundo puede bailar a ese ritmo. "Esto requiere habilidades motoras más complejas que la capacidad de reconocer el ritmo, y, lamentablemente, estas habilidades no son tan universales a los seres humanos como el sentido del ritmo."

A pesar de que la formación y la atención no son necesarios para coger el ritmo, sí ayudan. Los músicos profesionales han demostrado ser mejores que la gente normal prediciendo notas de un ritmo basándose en el ritmo que reconocen en un extracto de música. Esta capacidad era más fuerte cuando los músicos se concentraban duramente.

Bouwer explica: "Mis resultados muestran que, en cierta medida, el sentido del ritmo es un proceso cerebral fundamental que se desarrolla de manera inconsciente. Sin embargo, el entrenamiento puede también ayudar a hacer predicciones basadas en el ritmo. Esto es útil cuando se reproduce música o se baila".