Como cada año, los estudiantes de la ciudad de Burgos se han manifestado sobre el estado de las bibliotecas y salas de estudio en época de exámenes. Consideran que están "saturadas y que no se adaptan a las necesidades reales de los estudiantes".
En concreto, hablan de la Biblioteca Central de la Universidad de Burgos (Económicas), donde se concentran la mayoría de los estudiantes universitarios de la ciudad, se estima que se alcanzan los 350 estudiantes en horas punta como las 12 horas o las 18 horas. Este superávit povoca, tal y como señalan desde el Frente de Estudiantes, que los estudiantes tengan que irse del edificio sin posibilidad de ocupar un hueco disponible para estudiar.
"Pero esto no se queda aquí", señalan, y es que apuntan a "una situación similar en la otra biblioteca universitaria disponible, la Escuela Politécnica Superior de Río Vena". En esta ocasión critican que únicamente se abra la biblioteca cuando la Sala de Estudios está llena.
Esta premisa ha sido objeto de conflicto durante esta época de exámenes, ya que, tal y como apuntan los estudiantes, son ellos mismos los que solicitan regularmente la apertura de la misma. Además, señalan que "a pesar de haber sido reformada el curso pasado, no se encuentra en las condiciones más adecuadas: mesas deterioradas, el cierre de las salas individuales para el trabajo en grupos, limitados enchufes en las salas..."
A esto suman "la pasividad del Ayuntamiento de Burgos en cuanto a los horarios y disponibilidad de las bibliotecas municipales y centros cívicos de la cuidad", dada también "la ausencia de lugares de estudio apropiados para los estudiantes de otras ramas como pueden ser la ESO o Bachillerato o la Formación Profesional".
Una vez más, desde el Frente de Estudiantes de Burgos reclaman: