Considera que ahora hay mucha incertidumbre sobre las próximas siembras por los nuevos requisitos que se citan en la PAC pero sobre todo por la presión del precio del gasóleo y de los fertilizantes.
Dice Medina que lo que más dudas genera es el ecoesquema con 250 millones de euros para Castilla y León con ayudas de 50 euros por hectárea al secano y de 150 al regadío, ya que condicionará el mapa de siembras.
Cambios de rotaciones y obligación de siembra de 10% en leguminosas y girasol, dejando un máximo del 20% de barbecho, algo que en la provincia de Burgos no sucede puesto que apenas si se dejan tierras sin sembrar.
Tampoco habrá ayudas al girasol y a la colza lo que perjudicará a una provincia como la burgalesa que ha sido la que más ha plantado siempre de girasol
PAC prohibicionista, más ecológica, con menos abonos y fertilizantes es hacia donde parece camina el futuro de estas ayudas. Asimismo, penaliza a los regadíos por su gran consumo de agua.
Confía, el viceconsejero que la guerra de Ucrania haga reflexionar a las autoridades agrarias europeas y no penalice a estos sectores y productos porque así será imposible contener precios e incluso puede haber falta de abastecimiento en algunos alimentos.
Esta situación inflacionista está perjudicando a todos y no se puede culpar de la situación a los agricultores y ganaderos.
Augura que habrá quien siembre lo que quiera y deje de pedir la PAC por la gran cantidad de requisitos exigidos
No espera abandonos, pero si cambio de cultivos y que se reduzcan las superficies trabajadas, sobre todo en cereal por el alto coste de gasóleo y fertilizantes si bien en la ganadería ya se ha perdido un 5% no de explotaciones y si del número de cabezas de ganado.
Habrá más siembra directa, reduciendo el tiempo de labores ya que los agricultores cada vez abarcan más terreno y ahora hay que sembrar más entre otras cosas por el conflicto ucraniano.