Alonso de Medina, su hijo Fernando Yáñez y su yerno Pedro Antolínez fundaron a principios del siglo XV, en la calle de Santa Agueda el hospital de Dios Padre, estando a cargo de una cofradía que llevaba el mismo nombre que la fundación. Actualmente no se puede precisar su emplazamiento. Solamente se sabe que subsistía en 1729. Su finalidad era recoger a los pobres desvalidos para lo que se habían habilitado 6 camas.