La vieja calle del Hospital de los Ciegos comienza junto al Arco de San Gil. En ella existió el Hospital de los ciegos, mancos y contrahechos y fue fundado en la primera mitad del siglo XIV. En esa misma calle abundaban las posadas y paradores en los que se albergaban los criados de los caballeros que vivían en la calle de San Esteban, una de las más ilustres de la ciudad