Fue construido hacia la mitad del siglo XVI con el amparo de la Cofradía de Nuestra Señora de la Purísima Concepción y el mecenazgo de Don Diego de Bernuy, regidor desde octubre de 1529. Tenía grandes salas para la enfermería masculina y femenina, separadas por un patio estrecho. Tenía, evidentemente, disposiciones para boticario, almacenamiento y cocinas.