El Hospital Universitario de Burgos sigue trabajando para contar el próximo año con Unidades de Gestión Clínica. La Junta ha aprobado ya 15 Unidades de este tipo.
Las Unidades de Gestión Clínica se intentarán integrar en el Hospital Universitario de Burgos durante el año 2017, según ha señalado el gerente regional de Salud, Rafael López.
López ha recordado que el pasado mes de septiembre, la Junta aprobó la Orden por la que se creaban 15 unidades de Gestión Clínica, 11 hospitalarias y 4 de actuación primaria, y que en ese momento el HUBU, no solicitó el proyecto para formar una Unidad de Gestión Clínica porque consideró que no estaba preparado. López ha insistido que a finales de 2017 se seguirá trabajando en la implantación de este modelo de gestión sanitaria en el hospital burgalés.
En este sentido, el gerente del Hospital Universitario de Burgos, Miguel Ángel Ortiz de Valdivielso ha manifestado que el centro está madurando el decreto con algunos servicios, y que de forma razonable, se está desarrollando un programa de Gestión Clínica en áreas como nefrología y otros servicios internos del Hospital.
En esta línea, ha destacado que se han volcado en la formación de los profesionales, además de implicar a todos los profesionales con más conocimiento, teniendo claro las claves del éxito de estas Unidades de Gestión Clínica.
En este contexto ha remarcado que hay que dar un salto en este sentido, y para ello acudirá al Hospital de Burgos una subdirectora de Enfermería de Soria que ha puesto en marcha una Unidad de Gestión Clínica con el fin de explicar la motivación que han encontrado en Soria para poner en marcha una Unidad de Gestión Clínica en Enfermería.
Ortiz de Valdivielso ha expresado su deseo de desbloquear esta cuestión para que no haya corporativismo colegial o sindical, y pensar sobre todo en el paciente y mejorar el modelo organizativo.
Al respecto, el gerente regional de Salud, Rafael López ha minimizado las críticas de las enfermeras que se quejaban de la falta de personal en el Sacyl. En este sentido, ha indicado que no tienen ninguna queja formal sobre un déficit de enfermería. Ha reconocido que en determinados servicios sí existen picos de asistencia, y ha garantizado que las plantillas están adaptadas a la carga de trabajo que tienen que atender.