El Jurado ha querido reconocer a este burgalés, del año 1963, por su trabajo en el mundo judicial y su responsabilidad en la alta magistratura del Tribunal Supremo de España.
Además se ha valorado "el esfuerzo personal y familiar de cumplir con su sentido del deber en tan alta responsabilidad durante los últimos años y, en especial, durante el año 2018", lo que le ha hecho merecedor de esta reconocida distinción que se entregará en una gala durante la primera quincena de mayo en el Fórum Evolución, como viene siendo tradicional.
Hay que recordar que, alguno de los embajadores de años anteriores, fueron el maestro Rafael Frühbeck, Luis Abril, óTomás Pascual, entre otros.
El juez Llarena nació en nuestra ciudad y estudió en el colegio de Jesuitas, para, posteriormente, estudiar Derecho en la Universidad de Valladolid, Colegio universitario de Burgos.
Ejerció como abogado para llegar después a ejercer como magistrado de la Audiencia Provincial de Barcelona de la que sería, más tarde, presidente, entre 2011 y 2016.
Fue presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura entre 2013 y 2015 y es magistrado del Tribunal Supremo desde el año 2016.
Ha participado también en la Escuela Judicial Española y ha sido profesor del curso de práctica jurídica de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona.
Es una persona que ha triunfado en sus retos profesionales y que ha llevado el nombre de Burgos a todos los lugares donde ha estado. Ejerce siempre de burgalés, ciudad que sigue visitando con frecuencia, y habla de Burgos con orgullo.
El Jurado ha considerado que Pablo Llarena es un gran embajador de su tierra que le hace merecedor de este importante reconocimiento de los suyos, de sus paisanos burgaleses.