La Sala de Pieza Única de la planta 1 del MEH acoge la exposición temporal 'Cráneo 4' que podrá verse de forma gratuita hasta el mes de noviembre.
Herrera ha señalado que este cráneo fue descubierto en el mes de julio de 1992 en la Sima de los Huesos de los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca y tiene 450.000 años de antigüedad. Además, ha querido recalcar que Atapuerca marca la raíz y el orgullo de pertenecer a la Comunidad castellano leonesa. "En la actualidad Atapuerca está demostrando su interés universal y su enorme potencial investigador, científico y divulgativo, lo que la configura como una de las mayores empresas colectivas de los ciudadanos e instituciones de Burgos y de Castilla y León", ha destacado.
En este sentido, ha indicado que 'Sistema Atapuerca', conformado por el MEH como cabecera, y por una serie de centros dependientes (Centros de recepción de Atapuerca y de Ibeas y Parque Arqueológico), vinculados (Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana) y asociados (Universidad de Burgos y Fundación Atapuerca), ofrece la oportunidad de aprovechar al máximo un esquema de funcionamiento integrado a través de tres áreas fundamentales como son la investigación, la difusión y la dinamización.
En otra parte de la muestra, se exhiben réplicas de distintos cráneos fósiles encontrados de cronología similar (Pleistoceno medio) en yacimientos de distintas partes del mundo, como el cráneo encontrado en Elyie Springs (Tanzania), de 250.000 años de antigüedad; el de Tautavel (Francia) encontrado por Henry de Lumley en la Cueva de Arago, de 450.000 años de antigüedad; el de Kabwe (Broken Hill, Zambia) al que se asignó el nombre científico de Homo rhodesiensis, el del Sambungmacan (Java, Indonesia), que pertenece a la especie Homo erectus, o el de Ceprano (Italia), de 400.000 años de antigüedad y que podría ser de Homo antecessor muy tardío o heidelbergensis.
Las dos regiones del Cráneo 4, El torus supraorbitario y el hueso occipital, indican que la población de la Sima de los Huesos está relacionada con los neandertales, de los que serían antepasados más o menos directos. Algunos fósiles europeos de la misma época, o algo posteriores, presentan una morfología similar con mezcla de rasgos neandertales y arcaicos.
Otros, sin embargo, son diferentes, sin una relación tan clara con los neandertales, como Arago o Ceprano. El fósil africano Kabwe podría unirse a estos dos cráneos europeos. En este sentido, algunos autores son partidarios de agrupar Arago, Ceprano y Kabwe, junto con otros fósiles europeos, africanos y asiáticos, en la especie Homo heidelbergensis. Otra posibilidad es juntar a Arago y Ceprano dentro de la especie Homo tautavelensis y dejar fuera a Kabwe, que mantendría su nombre original de Homo rhodesiensis.