Para poder llevarlo a cabo primero fue necesario el permiso de los propietarios del solar, tras esto, los 14 artistas comenzaron a dibujar el mural bajo la atenta mirada de burgaleses y visitantes. Se trata de una pieza única y especial, y es que todo apunta a que la pared se derribará en un año, por lo que es una obra de arte con fecha de caducidad.
Pero para que quede en el recuerdo de todos, aquí queda la galería de fotos y un vídeo de cómo ha sido el montaje (por turnos) y el resultado final.