Para el partido, "mientras la provincia agoniza, Diputación mira para otro lado, esperando que sean otros quienes ofrezcan algún tipo de alternativa, y que sea la inercia la que cree empleo, frene la despoblación o dote de servicios a nuestros pueblos. No existen, ni ideas, ni iniciativas válidas".
En este sentido, el Partido Castellano, critica que esta celebración sea, por enésima ocasión, "un acto propagandista de las bondades del PP, para contentar a sus fieles, y no una reunión que debiera servir para hacer autocrítica y conocer de primera mano los problemas de los núcleos rurales", y plantear los problemas reales de la provincia como la despoblación (los núcleos rurales de Burgos han pasado en 100 años de tener 325.000 habitantes a solo 90.000), el envejecimiento (más de la mitad de la población de las localidades burgalesas de menos de 1000 habitantes, tiene ya más de 60 años), o el éxodo juvenil (miles de jóvenes burgaleses salen cada año al extranjero u otras comunidades a buscar empleo).
Por ello, el PCAS, reclama, que el Día de la Provincia sea una jornada reivindicativa, y no complaciente, "para los castellanistas resulta bochornoso el modelo del PP de celebración del Día de la Provincia de Burgos, que, durante décadas, se limita a una vergonzosa, ególatra, autosuficiente y conformista reunión, organizada bajo las instrucciones partidistas del PP", señalan desde el Partido.
"El acto central, además de los triunfalistas discursos de los responsables de la Diputación, es una comilona, pagada con dinero público, y cuyo importe, estaría mejor dedicado para paliar los problemas que sufren miles de habitantes de nuestros pueblos, como ayudas a las familias, mayores, o a la creación de empresas", apostillan.
"Dada la incapacidad del PP para gestionar una celebración con sentido, desde las filas castellanistas se aboga, por suspender este acto hasta que se le dote de verdadero sentido", señalan desde la formación. Los castellanistas burgaleses reclaman a los responsables de la Diputación, que apuesten por modernizar y democratizar la institución provincial, que se muestren reivindicativos para exigir al Gobierno Central y Autonómico, pongan fin a los recortes, que se han cebado con el mundo rural, y que el presunto final de la crisis, cacareado por los dirigentes populares, se traduzca en restaurar todos los servicios cercenados en los pueblos burgaleses en los últimos años.
El PCAS ha criticado también la elección de localidades donde se ubica las celebraciones del Día de la Provincia, que en los últimos años se circunscribe al Alfoz de Burgos o como mucho al sur de la provincia, "olvidando las localidades del norte, los territorios burgaleses más alejados y olvidados de Burgos", lo que serviría para conocer directamente sus problemas, proponer soluciones y reconocer el olvido en que se les ha mantenido durante décadas.