Blasco señala que no se puede hablar ahora del Presupuesto para 2021 cuando no hay datos, y que incluso este año con un Presupuesto aprobado en julio los socialistas ya tienen que hacer una modificación superior a los siete millones cien mil euros.
Además como todavía no se ha llevado a cabo la modificación de las ordenanzas fiscales para IBI y para IAE, compromisos asumidos con la industria burgalesa, mientras no se sepa cómo esta modificación va a afectar al Presupuesto y a los ingresos es imposible saber lo que se puede gastar el Consistorio.
La portavoz popular ha dicho que "mientras el PSOE sólo está preocupado de en qué vamos a gastar, el PP está preocupado de en qué vamos a ingresar".
Nuevamente el destino que se va a dar a los remanentes, a los ahorros que el Ayuntamiento ha ido generando desde 2012, ha salido a colación, desconociéndose lo que va a pasar con ellos, porque el alcalde ha ido cambiando constantemente su versión sobre el asunto. Para el próximo Pleno de septiembre se realizará una modificación presupuestaria de más de siete millones.
Por todo esto, dicen los concejales del Partido Popular sentirse muy preocupados con las cuentas de la ciudad
"Ausencia de rigor y de seriedad a la hora de abordar la política presupuestaria del ayuntamiento", han sido las palabras con las que Blasco ha definido las actuaciones económicas de los socialistas.