La formación castellanista reclama esta medida ante la alarmante situación que vive el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Burgos, después de la dimisión de Fernando Gómez como Concejal del PP, y su paso a condición de "no adscrito", lo que de facto deja al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Burgos del PP en cuadro, con sólo 7 concejales, más el Alcalde trabajando en política municipal. A juicio del Pcas, "resulta imposible que la ciudad funcione con un equipo humano tan mermado.
Se da la circunstancia que el equipo de Gobierno del PP, compuesto, hasta ahora por 10 personas, contaba con un núcleo duro compuesto por 4 miembros (Foronda, Blasco, Lopidana y Gómez) en los que recaía la mayoría de las grandes áreas del Ayuntamiento, y otros 4 concejales con menos atribuciones.
César Rico, además de ser el número 2 en la lista del PP en las pasadas elecciones al Ayto. de Burgos, mantiene vínculo económico con la institución municipal, pues cobra mensualmente por su asistencia a los Plenos municipales, a pesar de disfrutar de dedicación exclusiva en la Diputación, y de recibir anualmente más de 80.000? por esta labor. A juicio de los castellanistas el cobrar esas cantidades por asistencia a los plenos municipales es una postura poco ética.
Por último desde las filas castellanitas siempre se ha defendido que el Presidente de la, obsoleta, Institución, debe ser un representante de una localidad de menos de 20.000 habitantes, municipios donde la Diputación tiene competencia. Domingo Hernández es representante del PCAS.
Dice el PCAS, que por desgracia la mayoría de corporativos provinciales lo son por los municipios de Burgos, Aranda y Miranda, convirtiendo la Diputación en una agencia de colocación para los políticos profesionales, más que en una organización que defiende los intereses de los pequeños municipios. Por ello insta al PP "a elegir como Presidente de la Diputación a un concejal de una pequeña localidad".