El Partido Castellano-Tierra Comunera (PCAS-TC), a través de laformación valencianista Compromís, con quienes mantiene acuerdos decolaboración parlamentaria en el Congreso de los Diputados y en elSenado, ha presentado siete enmiendas al Proyecto de Presupuestos delEstado 2023 que inciden directamente en la provincia de Burgos y quesupondrían un incremento de 300 millones de euros las exiguas partidasde inversiones previstas por el gobierno de Pedro Sánchez en Burgos (135 millones de euros) en las inversiones previstas para la provincia de Burgos.
Los castellanistas burgaleses denuncian nuevamente la marginación delGobierno del Estado en las inversiones de la provincia burgalesa que venolvidadas autovías que deberían estar completadas hace veinte años,cerrado el tren directo Madrid-Burgos y consignadas como inversiones el desmantelamiento de la Central Nuclear de Santa Mª de Garoña o losestudios del AVE.
Así alrededor de 74 millones previstos en los PGE 2023, va a parar a actuaciones previamente comprometidas como lo son el desmantelamiento de la central nuclear de Santa María de Garoña (19 millones), un nuevo recibo del 'peaje a la sombra' por la A-1 (32 millones) o la conservación de carreteras (23 millones). Desde la organización en Burgos del Partido Castellano-Tierra Comunera (PCAS-TC), se critica además que, en torno al 60% de las inversiones previstas en los presupuestos de 2022 no se han ejecutado.
Estas enmiendas persiguen el objetivo de vertebrar y dotar a la provincia de Burgos y al conjunto de los territorios castellanos de lasinfraestructuras necesarias para su desarrollo sostenible, apostando por la culminación y renovación de autovías y líneas convencionales de treny la reindustrialización para comarcas en especial riesgo. Todas estas iniciativas están diseñadas como planes de contingencia reales y dotados de financiación suficiente para combatir la despoblación y la ausencia de infraestructuras en el mundo rural castellano.
Los castellanistas proponen una partida de 400 millones de euros para autovías como la A-11 (Valladolid-Soria), la A-12 (Burgos-Logroño) o laA-73 (Burgos-Aguilar de Campoo) y renovar la N-234 (Burgos-Soria), de los cuales 200 millones (el 50%) se aplicarían al territorio de la provincia de Burgos.
Sostiene que la inversión en el tren convencional es fundamental para vertebrar de forma sostenible Castilla y reducir el impacto medioambiental de los combustibles fósiles por lo que se propone un plan de 100 millones de euros para renovar las infraestructuras ferroviarias en Castilla y León, de los cuales 20 millones corresponderían a la provincia burgalesa y una inversión de 35 millones de euros para la reapertura completa del tren Directo Madrid-Burgos por Aranda de Duero.
El PCAS-TC considera imprescindible la creación de un plan específico para diseñar infraestructuras del mundo rural a través de una iniciativa estatal de inversiones de 90 millones para fomentar la repoblación en todas las provincias de Castilla y León, de las que 10 millones se aplicarían al territorio burgalés.
Los castellanistas abogan por la puesta en marcha de planes dereindustrialización en Béjar (Salamanca), El Bierzo (León), Miranda de Ebro (Burgos), Puertollano (Ciudad Real) y Talavera de la Reina (Toledo). Un total de 60 millones de euros de los cuales 10 millones se consignarían a la revitalización del tejido industrial de la localidad de Miranda de Ebro.