Realizadas las comprobaciones oportunas con los responsables del Gobierno autonómico, los populares han confirmado que los socialistas mintieron ante esta cuestión, tratando de esconderse ante una supuesta negativa de la Junta para tapar su "incapacidad" de gestión.
La realidad, lejos de ser como aseguran los responsables del bipartito, es que la Dirección General de Vivienda se ha tratado de poner en contacto sin éxito con el alcalde, Daniel de la Rosa, para abordar esta cuestión a la vista de las informaciones de la prensa y no ha obtenido ni siquiera respuesta del regidor municipal.
El Grupo Municipal Popular defiende que la colaboración entre administraciones es esencial, y más en cuestiones como las afectantes a la regeneración urbana en la que el PP fue capaz de poner en marcha un proyecto transformador como el del Barrio de San Cristóbal con aportaciones de todas las administraciones y de los vecinos con una fórmula compleja y muy trabajada, que ha permitido hacerlo realidad en estos años.
En esta premisa debe encajarse cualquier negociación para propiciar un nuevo ARU o cualquier otra iniciativa en la ciudad que atienda las necesidades, en este caso de la barriada Inmaculada, ajustándose a las nuevas especificaciones de las ayudas que existen actualmente y buscando la forma de hacerlo realidad, no buscando excusas para evitar afrontar un proyecto al que el bipartito no llega y que ha dejado en la estacada, incapaz de dar un solo paso para redactar un Plan de Vivienda.