Data de 1345 con la Ordenanza de Alfonso XI. La extralimitación de funciones por parte de los regidores de la ciudad originó querellas y perturbaciones con los vecinos de diferentes barrios. Para pacificar la ciudad, unos y otros sometieron sus diferencias al arbitraje de don Diego de Sandoval, adelantado mayor de Castilla y conde de Castro. Su sentencia, aceptada por todos, formaron lo que fueron las Ordenanzas Municipales.