Así lo ha señalado el portavoz socialista, Daniel de la Rosa que tras alabar el buen trabajo que llevaron a cabo los Consorcios en su día, en la actualidad no tienen razón de ser por varios motivos.
En este sentido, ha explicado que los cambios legislativos han obligado a los Consorcios a llevar a cabo procesos similares al resto de Administraciones Públicas. Además, la deuda de los Consorcios ya computa como deuda viva que asume el Ayuntamiento, al tiempo que las parcelas que quedan ya no son atractivas porque las mejores se han vendido.
A todo estos hay que añadir los altos tipos de interés en el tramo A vinculado a las parcelas que llega al 5,25%, y que supone pagar más por los intereses que por la amortización de la deuda, cuando además, no se va ingresar por la venta de parcelas lo que está previsto y que va a imposibilitar poder pagar la deuda con la venta de suelo.
De la Rosa sostiene que la única desventaja que tiene el Ayuntamiento es que, a pesar de disponer dinero de remanentes, unos 70 millones de euros para ir amortizando deuda, no dispone de la infraestructura suficiente para gestionar la deuda de los Consorcios.
Al respecto, sostiene que la Sociedad Promueve Burgos podría asumir esa función, pero asegura que necesitarían armar una estructura potente para esta coyuntura, algo que no se podrán hacer en 12 o 18 meses, sino que necesitaría más tiempo.
En esta línea, vaticina que el proceso de disolución de los Consorcios será largo y lo sitúa en el final del actual mandato. Recuerda que llevó ocho años la extinción de la Fundación Plan Estratégico y posteriormente la Fundación Proyecta.
Sea como fuere apuesta por aparcar las diferencias y aunar voluntades para llegar a un acuerdo y culminar este proyecto con éxito.