El Ayuntamiento de Burgos ha aprobado esta mañana, en el Consejo de la Gerencia de Servicios Sociales, su segundo Plan Municipal de Adicciones. Se trata de una actualización necesaria, dado que el plan anterior databa de 1997 y su nomenclatura y estructura estaban desactualizadas.
Durante la legislatura anterior se intentó desarrollar un borrador del plan, pero no satisfizo las necesidades del Ayuntamiento. En esta ocasión, numerosas entidades y grupos han realizado aportaciones para su elaboración, un esfuerzo que ha sido celebrado por el PSOE, que destaca la importancia de que finalmente el documento haya visto la luz.
Sin embargo, el proceso no ha estado exento de controversia. Estrella Paredes, concejala del PSOE, ha criticado que la responsabilidad de la elaboración del plan haya pasado de un concejal a otro, describiendo la situación como un "barajeo de cartas". En este sentido, ha señalado que, tras la salida de VOX del Ayuntamiento, el PP ha asumido finalmente la responsabilidad a través de Mila del Campo y Carlos Niño, concejal responsable del Área de Juventud.
Estrella ParedesMila del Campo Carlos NiñoEl desarrollo del plan también ha encontrado dificultades en su adscripción a la Gerencia de Servicios Sociales, cuando muchas de sus competencias recaen en el área de Juventud. Pese a ello, el documento recoge las aportaciones realizadas por el Consejo Sectorial de Juventud, buscando trasladar la materia de prevención a la Gerencia.
El PSOE ha exigido que el plan incluya indicadores y medidas concretas de prevención que sean fáciles de evaluar para permitir revisiones periódicas. Además, solicitaron una evaluación del plan anterior, petición que fue desestimada al considerarse que el documento de 1997 estaba "obsoleto". No obstante, han criticado que el nuevo plan, de más de 100 páginas, se base en encuestas realizadas a solo 245 personas de un total de 24.590 jóvenes de la ciudad, lo que, según afirman, no representa a la totalidad de la juventud burgalesa.
Paredes también ha subrayado la necesidad de reformar la ordenanza de drogodependencia y ha instado a Carlos Niño a leer el Plan de Prevención de Adicciones para garantizar su correcta aplicación. Entre las principales carencias detectadas por el PSOE en el documento destacan la ausencia de marcos teóricos actualizados, la falta de segregación de datos por sexo y grupos de edad, la incidencia del plan en menores y mayores y la ausencia de una actualización de la tasa AROPE, que mide la situación de pobreza en la ciudad.
Paredes Carlos NiñoEl Plan Municipal de Adicciones se desarrollará durante los próximos cinco años y, al finalizar, se deberá llevar a cabo una evaluación abierta para revisar y corregir posibles fallos. Desde el PSOE han denunciado la falta de coordinación en su elaboración por parte del PP, criticando que ha llegado "tarde y mal".