Ya han comenzado las obras de remodelación de la Plaza Mayor y con ellas la polémica. Hace 15 días, Construcciones Ortega, la empresa adjudicataria, presentó un escrito solicitando el empleo de un material equivalente al que indicaba el contrato, pues les había resultado imposible encontrar el granito rojo que en un principio se iba a utilizar. En estos casos, la ley exige que el material que sustituye al contratado sea de características similares. Los informes, presentados por el Ayuntamiento, así lo constatan, pero el Partido Socialista, que ha realizado las oportunas investigaciones, lo desmiente. Daniel de la Rosa, portavoz del grupo, reconoce que efectivamente, el granito rojo está agotado en toda Europa, pero que hay canteras en China o India que lo exportan. Resultaría más caro, pero el contrato dice que es ese el material que se va a emplear en la remodelación y si ahora se cambia, "la licitación sería injusta". Además, el Grupo Socialista ha encontrado también diferencias de precio entre el material contratado y el que finalmente se va a utilizar, el Rosa Porriño.
Según los datos facilitados por de la Rosa, el precio comprometido con la empresa en el contrato para el granito rojo Monforte es entre 74,25 y 72,9 euros por metro cuadrado para el granito de grosor 9 centímetros y entre 62,1 y 60,75 euros para el de grosor siete centímetros. Los precios del granito Rosa Porriño que se va a utilizar, al menos, de momento, son de 77,55 euros el metro cuadrado para el granito de 9 centímetros de grosor y 65,25 euros para el de siete centímetros. Por otra parte, los precios facilitados por el proveedor consultado por los socialistas, son 105,8 euros por metro cuadrado para el granito rojo de 9 centímetros y 99,95 euros para el de siete centímetros; y 55,9 euros por metro cuadrado para el Rosa Porriño de 9 centímetros y 47,6 euros para el de siete. Esto supone, en definitiva, una diferencia de 199.600 euros.
Al Grupo Socialista le llama la atención dos cosas: que el Ayuntamiento contrate un material que sabe que no hay y que el licitador se haya comprometido a suministrar un granito que sabe que no puede proporcionar. Por ello, el Grupo Municipal Socialista solicita el estudio del expediente, pues "existe información suficiente para cuestionarlo y exigir una modificación del contrato".
De la Rosa recuerda que esto ya sucedió con las obras de remodelación de la plaza de Santo Domingo, para las que estaba contratado el mismo granito rojo de Monforte que para la Plaza Mayor. Un material que se agotó antes de terminar las obras, por lo que se tuvo que emplear el granito Rosa Porrillo que se va a utilizar ahora en la Plaza Mayor. "Es una total falta de previsión", dice de la Rosa, que sentencia que ni el color ni el precio de los dos granitos es el mismo.