Daniel de la Rosa y Antonio Fernández Santos, del Partido Socialista, se han mostrado muy duros y críticos con el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento de Burgos y el consorcio del desvío del ferrocarril.
muy duros y críticos con el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento de Burgos y el consorcio del desvío del ferrocarrilEn primer lugar, desde el Partido Socialista se ha criticado la retirada del orden del día de un Pleno extraordinario convocado, en principio, para ese punto y por el que nadie ha dado explicaciones. El Partido Popular, según Daniel de la Rosa, retiró el punto al encontrarse con el rechazo de la oposición que mostró "una posición de responsabilidad" y no se atrevieron a enfrentarse al resto de grupos en el Pleno.
Desde el Partido Socialista se reclama que Javier Lacalle dé explicaciones públicas sobre por qué se firmó el acuerdo en 2014 que exige la disolución del consorcio si no hay acuerdo y que repercutiría directamente en la deuda municipal, además de plegarse a los deseos de las entidades bancarias en la negociación del acuerdo que no se llevó a Pleno en el día de ayer.
Desde el Partido Socialista se reclama que Javier Lacalle dé explicaciones públicas sobre por qué se firmó el acuerdo en 2014Tanto De la Rosa como Fernández Santos han coincidido en que Javier Lacalle antepuso los intereses electorales de su partido en aquel acuerdo por delante de la ciudadanía firmando "una hipoteca" que únicamente retrasó el pago hasta marzo de 2015. Para el PSOE, un "alcalde decente" debería haber dimitido entonces y debería dimitir ahora. Como saben que no lo va a hacer, le exigen que salga públicamente a pedir perdón a la ciudad y que asuma sus responsabilidades como alcalde de Burgos.
Para el PSOE, un "alcalde decente" debería haber dimitido entonces y debería dimitir ahora. le exigen que salga públicamente a pedir perdón a la ciudad y que asuma sus responsabilidades como alcalde de Burgos.Si esta comparecencia pública no se produce, el PSOE votará en contra de los acuerdos a los que se pueda llegar con las entidades bancarias en este caso y, de producirse esa petición de perdón pública, podrían verse los pasos a seguir para que la ciudad no tenga que cargar con los 165 millones de euros que ahora mismo adeuda el consorcio.
Por su parte, el concejal Antonio Fernández Santos ha señalado que toda la ciudad de Burgos "se está jugando mucho" en este momento y culpa al propio Lacalle y a Ángel Ibáñez, vicealcalde en 2014, de aceptar las imposiciones financieras de Caja de Burgos y Cajacírculo (hoy Caixabank e Ibercaja) que se han comportado "como negreros" con la ciudad de Burgos que, durante años, confió en esas entidades y las hizo crecer.
Caja de Burgos y Cajacírculo (hoy Caixabank e Ibercaja) que se han comportado "como negreros" con la ciudad de BurgosDe esta forma, el PSOE "no se resigna" a que no se realice ninguna quita desde las entidades bancarias, aunque reconocen que la posición del consistorio es mucho más débil que antes del acuerdo de 2014. Advierten también de que con el consorcio de Villalonquéjar "no hay excusas" y que será una oportunidad para que Caixabank rectifique su postura con respecto a la ciudad de Burgos.