El senador socialista Ander Gil ha calificado de "inaudita, rocambolesca y errática" la posible reapertura de la central nuclear de Garoña ya que, ha criticado, no puede existir otro objetivo más allá del "político-empresarial" para otorgar dicha licencia a una central que "no puede cargar combustible para producir energía".
En este sentido, Gil ha matizado que "no se está hablando de una tienda de chuches, sino de reactores nucleares", por lo que otorgar la licencia de reapertura a una central "que no ha realizado apenas ninguna de las medida de seguridad que se le requirieron", supondrá "un precedente muy serio" para el resto de las centrales nucleares y mantener así "un negocio multimillonario para las eléctricas españolas".
Gil ha señalado que desde las filas socialistas piden "sensatez al Partido Popular", quienes tienen mayoría en el Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear, ya que "prolongar la vida de los reactores nucleares hasta lo 60 años no se pueden hacer de espaldas a la ciudadanía" ni tampoco "de espaldas al Parlamento, al Congreso y al Senado".
A esto, Gil ha añadido que los socialistas, asimismo, ven "inaudito e impresentable" que los titulares de la central y la empresa que trata los residuos "se quieran escaquear de pagar los impuestos" correspondientes a la Licencia del Almacén Temporal Individualizado (ATI), que tan solo suponen 100.000 euros de unos "beneficios millonarios". A esto, el portavoz socialista en el Ayuntamiento del Valle de Tobalina, Jesús Ángel López, ha señalado que, aunque la empresa Nuclenor, encargada de la gestión de la central, ha pagado ya 80.000 euros, la empresa que gestiona el tratamiento de los residuos, Enresa, "se niega a pagar su parte, 134.000 euros, y ha presentado, además, un recurso contra el Ayuntamiento".
Jesús Ángel López ha denunciado que, si bien era Nuclenor la que debía de haber pagado el total y "luego hacer cuentas con Enresa", el Ayuntamiento del Valle de Tobalina tiene la obligación de paralizar las obras de la ATI hasta que se pague la cantidad restante.
A este respecto, los socialistas presentarán una proposición no de ley para obligar a la empresa a pagar los impuestos así como a retirar el recurso impuesto al Ayuntamiento del Valle de Tobalina ya que, en palabras de Ander Gil, no pagar 100.000 euros en un negocio millonario es ser "un mal vecino".