El concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Burgos, Oscar González ha explicado que el hecho de que las fiestas de Burgos no tengan una fecha fija, dificulta la organización de las actividades. Y es que, este año los barraqueros se van a tener que pensar si vienen a Burgos o a Pamplona.
En otro orden de cosas, la concejala del Grupo Municipal socialista, Mar Ramírez, ha explicado que desde su partido quieren estudiar otra ubicación para los fuegos artificiales puesto que es uno de los motivos por el que están dejando de acudir a las fiestas.
Este año se encargará una única empresa de lanzar los fuegos artificiales y lo hará seis días por 93.500 euros.