El SEPRONA de la Guardia Civil ha decomisado a un cazador de 32 años de edad, vecino de la provincia de Almería, un trofeo de corzo macho (Capreolus capreolus) perteneciente a un ejemplar que acababa de cazar en un coto de la provincia, al no llevar colocado el correspondiente precinto obligatorio para su transporte y que portaba en el maletero del vehículo que conducía.
El pasado domingo 2 de abril una Patrulla del Seprona de Burgos, en el marco de la campaña 2017-18 contra el furtivismo que periódicamente y por estas fechas pone en marcha la Guardia Civil para la prevención y control de esta ilícita práctica, paraba un todo terreno cuando circulaba por la carretera N-623, a su paso por el Valle de Sedano, identificando a su conductor.
Un somero registro al interior del vehículo permitió localizar en el maletero una bolsa de plástico; al abrirla se comprobó que contenía una cabeza de corzo macho (Capreolus capreolus), con evidencias de haber sido recientemente cazado.
A simple vista se verificó que carecía del correspondiente precinto que debe colocarse tras su abate, si bien llamó la atención el hecho de que el cazador portaba entre sus pertenencias un precinto en regla y sin usar.
Este autorizaba la caza de un corzo macho en un coto de la provincia, donde reconoció haber abatido al animal y que, sin embargo, nunca colocó.
La infracción observada ha sido puesta en conocimiento del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Burgos, donde ha sido entregado el trofeo y el precinto decomisado.
Normas de utilización de los precintos
- Se recuerda que el precinto ha de portarse durante la acción cinegética en el terreno para el que está autorizado.
- En el caso de los ejemplares de corzo macho, conforme a lo estipulado en la Ley de Caza de Castilla y León sobre el precintado de piezas de caza, debe colocarse en la base de la cuerna del animal una vez abatido, entre la roseta y la primera punta.
- Debe separarse de su matriz y recortarse la fecha de su captura.
- La brida ha de ajustarse, sin que exista holgura, de tal manera que impida su retroceso o que pueda soltarse o salirse de su ubicación.
- Una vez fijado legaliza el lícito traslado y transporte del cérvido.
Se recuerda que el precinto ha de portarse durante la acción cinegética en el terreno para el que está autorizado.En el caso de los ejemplares de corzo macho, conforme a lo estipulado en la Ley de Caza de Castilla y León sobre el precintado de piezas de caza, debe colocarse en la base de la cuerna del animal una vez abatido, entre la roseta y la primera punta.Debe separarse de su matriz y recortarse la fecha de su captura.La brida ha de ajustarse, sin que exista holgura, de tal manera que impida su retroceso o que pueda soltarse o salirse de su ubicación.Una vez fijado legaliza el lícito traslado y transporte del cérvido.