La Junta de Castilla y León ha firmado un convenio con la Comunidad de Regantes del Río Tirón, Cauce Molinar, Santa Cruz y Verde Ancho de Belorado que estipula que se sustituirá el actual sistema energético de riego, así como el sistema de bombas. Con ello, se reducirá a 0 el coste energético y disminuirá el impacto ambiental, así como los gastos de los agricultores. La productividad se incrementará, ya que este nuevo sistema permite duplicar la superficie regable que tiene autorizada la Comunidad de Regantes.
Es la primera experiencia que se aplica en Castilla y León y espera que puedan empezar las comunicaciones con otras asociaciones de agricultores para su paulatina implantación.
El proyecto consiste en sustituir el actual sistema energético por placas fotovoltaicas para, así, usar energía solar. Tiene un presupuesto de 1,240.000? entre la Junta, que aportará un 70%, y la asociación de regantes, que invertirá lo restante.
Esta novedad supone una modernización en el trabajo de los agricultores, que podrán controlar el riego desde el móvil. La vida útil de estas placas es de 3 años y se espera que, en total, se ahorre 3 millones de euros. Este convenio beneficiará, principalmente, a los cultivos de patata, remolacha o guisante; y se espera que esté en uso para la campaña de riego de 2019.
La Consejera de Agricultura y Ganadería y portavoz de la Junta, Milagros Marcos, ha aprovechado para aludir a los daños causados por los pasados temporales en Castilla y León. El 10% del territorio se ha perdido y, ha dicho, que desde la Junta ya han impulsado una política de seguros.